RED DE PUEBLOS GASTRONÓMICOS DE ESPAÑA
Fogón y Candela no son solo dos personajes: son los hilos conductores de una propuesta turística que redefine la manera de viajar por España. A través de ellos, el viajero se adentra en un proyecto donde la innovación y la excelencia marcan el rumbo, conectando el turismo con la alta gastronomía en una experiencia única, cuidada al detalle y pensada para emocionar.En este contexto nace “la Red de Pueblos Gastronómicos de España”, presentada el pasado 10 de abril en el emblemático El Racó d’en Cesc. Se trata de una iniciativa pionera que, tras más de tres años de trabajo, ha logrado construir un modelo turístico innovador que va más allá de lo convencional. Aquí, viajar no es solo desplazarse: es descubrir, saborear y conectar con la esencia de cada destino a través de su identidad culinaria y cultural.
Este proyecto destaca por la fusión impecable entre tradición y vanguardia. La gastronomía deja de ser un complemento para convertirse en el eje vertebrador de la experiencia turística, elevando cada destino a través de sus productos locales, recetas ancestrales y talento culinario. Todo ello se integra con tecnología de última generación, estrategias de digitalización y propuestas inmersivas que sitúan a esta red a la vanguardia del turismo experiencial.
Municipios como Alcázar de San Juan, Alhaurín el Grande, Almendralejo, Aracena, Baena, Cangas del Narcea, El Espinar, Llerena, Mora de Rubielos, Riaza, San Cristóbal de La Laguna, Sierra Oeste de Madrid y Sigüenza forman parte de esta selecta Red de Pueblos Gastronómicos de España, tras superar exigentes estándares de calidad. Son destinos que representan lo mejor de la excelencia turística y gastronómica, donde cada rincón cuenta una historia y cada plato transmite identidad.
La Red de Pueblos Gastronómicos de España no solo impulsa el turismo, sino que lo transforma: apuesta por la sostenibilidad, la formación continua de los profesionales del sector, la innovación tecnológica, la desestacionalización y el desarrollo rural. Se trata de un modelo sólido y visionario que ya ha despertado el interés de numerosos municipios, ampliando constantemente su alcance y consolidándose como un referente nacional e internacional.
Además, el viajero puede recorrer este universo a través de las “GastroRutas”, itinerarios diseñados para disfrutar sin prisas, conectando territorios cercanos mediante experiencias que despiertan todos los sentidos. Rutas como Almendralejo-Llerena-Aracena, Alhaurín el Grande-Baena-Alcázar de San Juan o Mora de Rubielos-Sigüenza-Riaza invitan a descubrir una nueva forma de viajar: más auténtica, más sensorial y profundamente ligada al alma del territorio.
En definitiva, esta iniciativa no solo propone destinos, sino una nueva narrativa del turismo en la que la innovación, la calidad y la unión entre gastronomía y cultura convierten cada viaje en una experiencia inolvidable.
La Red de Pueblos Gastronómicos de España

- Alcázar de San Juan, con su cocina tradicional, con migas, duelos y quebrantos y queso manchego, refleja la herencia pastoril y agrícola de la región. Platos como el pisto y la caldereta de cordero celebran los productos locales, mientras las tortas de Santa Clara endulzan con recetas centenarias. El tapeo aquí es un ritual compartido, donde cada bocado transmite el alma de La Mancha. Gastronomía que no se musealiza, se vive.
- Alhaurín el Grande destaca por una gastronomía profundamente ligada a su tradición agrícola, donde el emblemático pan cateto y su variada huerta son los protagonistas. Su recetario tradicional incluye platos típicos como las sopas cachorreñas, mojetes y embutidos artesanales que conservan el sabor de antaño. La experiencia se completa con una repostería de herencia morisca, destacando el pan de higo y las polcas, junto a productos locales como la miel y el vino.

- Almendralejo, capital de la D.O. Ribera del Guadiana, destaca por sus vinos y cavas que maridan perfectamente con sus migas de pan candeal y jamón de la tierra. Su cocina rinde homenaje a los sabores rurales con platos como sopa de tomate con uvas o cochinillo al estilo extremeño.

- Aracena es la tierra del cerdo ibérico, con su jamón D.O.P. Jabugo como estandarte, junto a embutidos artesanales y platos como carrilleras y secretos. La cocina serrana también incluye guisos, setas, castañas y quesos artesanos, heredados de tradiciones centenarias. Postres como pestiños, rosquillas y la humilde poleá completan su gastronomía, donde lo sencillo y lo exquisito se fusionan.

- Baena, con su gastronomía tradicional, donde el aceite D.O. Baena es el alma de platos como el salmorejo con berenjenas, el revoltillo baenense o el empedraíllo. Sus recetas, heredadas y reinventadas, mezclan sencillez y calidad, acompañadas de vinos locales. La repostería árabe y platos como el mojete de papas reflejan su rica herencia cultural.

- Hablar de Cangas del Narcea es hablar de su gastronomía tradicional y contundente, ideal para resistir su clima adverso. Sus platos emblemáticos, como el caldo de berzas, la ternera autóctona, el queso de Xinestosu y los vinos de Cangas, reflejan siglos de tradición y productos locales. Aromas a pan recién horneado, empanadas y café se mezclan con técnicas artesanales, como la matanza del cerdo, creando una experiencia única. Esta cocina humilde pero sabrosa, junto a la hospitalidad de su gente, define la esencia de esta tierra.
- La gastronomía de El Espinar se define por una herencia castellana de platos contundentes, donde los asados de cochinillo y cordero conviven con tesoros fluviales como la trucha. Su identidad culinaria brilla especialmente en eventos como las Jornadas de los Gabarreros y la recolección micológica, rindiendo homenaje al entorno forestal de la Sierra de Guadarrama. El broche final lo pone una repostería tradicional de sabor hogareño, destacando los emblemáticos bollos del Cristo y postres clásicos como la leche frita.

- Llerena, la joya de la Campiña Sur extremeña destaca por su cocina de raíces humildes: ollas de garbanzos, calderetas pastoriles y la emblemática matanza callejera heredada de la época inquisitorial. Sus dulces conventuales, como el Corazón de Santa Clara, y el innovador chocolate Moro muestran su evolución sin perder esencia. Cada año celebra su identidad culinaria en "Llerena, Monumento Gastronómico", donde patrimonio y sabores se fusionan en patios mudéjares.
- Entre edificios medievales y campos de tomillo, Mora de Rubielos guarda una gastronomía austera y noble, donde lo humilde se convierte en sublime. Su cocina, arraigada en legumbres, cereal y tradición, brilla en platos como las migas con tropezones, el empedrao (alubias, bacalao y arroz) o el ternasco asado con piel crujiente. El cerdo, rey de la despensa, regala el Jamón de Teruel y morcillas de cebolla, mientras el aceite de conserva y la trufa negra enriquecen sus recetas. Para vivir su esencia, hay que probar sus guisos lentos, buscar sus embutidos artesanos y acompañarlos con vinos robustos. Aquí, cada bocado es un viaje al pasado, donde lo sencillo se transforma en eterno. Mora no se visita; se saborea.
- Riaza conquista el paladar con su maestría en el asado de cordero lechal y carnes de brasa, complementados por productos de matanza y una rica variedad micológica. Su cocina armoniza la contundencia castellana con la estacionalidad, destacando platos festivos como la caldereta de bacalao o de toro de lidia. El broche de oro lo pone una repostería artesanal de amarguillos y tortas sobadas, que, junto a bebidas tradicionales como la limonada de Semana Santa, definen un legado culinario auténtico y lleno de historia.
- San Cristóbal de La Laguna, Patrimonio de la Humanidad, destaca por su gastronomía tradicional canaria, donde ingredientes humildes se transforman en platos sublimes. El gofio, las papas arrugadas con mojo picón y el conejo en salmorejo son símbolos locales. En los barrios rurales, el puchero canario y el escaldón de gofio reflejan la cocina arraigada. La costa ofrece pescados como la vieja, frita o en sancocho. Los postres, como los rosquetes laguneros y el frangollo, evocan tradición y nostalgia. Los vinos de Tacoronte-Acentejo maridan perfectamente con los quesos locales. La Laguna seduce con sabores auténticos que narran su historia en cada bocado.
- La Sierra Oeste de Madrid destaca por una despensa auténtica donde el garbanzo de grano fino y su emblemático cocido madrileño actúan como pilares de identidad. Esta "huerta de Madrid" ofrece carnes de calidad, castañas de Rozas de Puerto Real y quesos artesanos que maridan a la perfección con los vinos de Garnacha y Albillo Real de la zona. El viaje sensorial culmina con tradiciones ancestrales como la miel de monte y una repostería típica donde sobresalen la meloja y los roscos de huevo.

- En Sigüenza, sus calles evocan la Edad Media, y su cocina la refleja con platos como migas con torreznos, carnes de caza y perdiz escabechada. Destacan también sus judiones, ajos y productos de la huerta, heredados por generaciones. Entre sus dulces, sobresalen las Yemas del Doncel, de sencilla elaboración, pero intenso sabor. Con jornadas de tapas medievales y recetas tradicionales, Sigüenza es un referente culinario histórico.
Fogón y Candela, los personajes que nos van a acompañar durante toda la vida de este proyecto, van a tener al tanto, permanentemente, a todos los viajeros y usuarios de la web, de todos los “GastroEventos” que se vayan agendando, a lo largo del año, en cada uno de los municipios que integran la Red, así como en las comarcas, mancomunidades, provincias y comunidades autónomas de nuestro país, logrando, así, tener una guía imprescindible de momentos e instantes, de lugares y tradiciones, de fiestas y productos que hacen de nuestra España… ¡El país más rico del mundo!
¿Te imaginas que entre todos nosotros, en esa apuesta firme por vivir experiencias únicas, momentos inolvidables, viajes emocionantes, escapadas de ensueño e instantes auténticos fuéramos capaces de apostar y defender un proyecto único de TODOS, una marca singular que nos represente a todos, una marca que, sin ánimo de lucro, fuera capaz de unir en lugar de enfrentar, de aunar entorno a nuestro maravilloso país y su gastronomía, sus tradiciones, sus productos, sus productores y sus pueblos? Eso pretende la Red de Pueblos Gastronómicos de España… ser un gran Club de excelencia y convertirse en una marca país y unir entorno a un solo proyecto los pueblos más singulares de España, su gastronomía, sus fiestas, su cultura, su patrimonio, su arquitectura, su naturaleza, sus tradiciones, su folclore, sus gentes y su alma.
¿Te apuntas a este viaje emocionante?
Más información en: www.pueblosgastronomicos.com








