Las tapas son, probablemente, la forma más democrática de la gastronomía. Invitan a salir a la calle, a compartir mesa y a descubrir historias. Por eso, no hay mejor manera de “re-descubrir” un barrio que ir de tapas. Este julio, el barrio del Raval de Barcelona invita a todo el mundo a saborearlo bocado a bocado. Porque hay muchas formas de visitar la zona, pero pocas tan auténticas como sentarse a una de sus mesas.