Un folio con diez sellos con la imagen de la actriz Audrey Hepburn (1929-1993), que su familia nunca permitió que fueran puestos en circulación, se vendió en una subasta en el Hotel Adlon de Berlín por 430.000 euros, a beneficio de UNICEF y de la Fundación Audrey Hepburn para la infancia casi diez años después de que los sellos se imprimieran y que no encontraran el beneplácito de la familia de la actriz para su puesta en circulación.