Alex Palou volvió a demostrar por qué es el gran dominador actual de la IndyCar al conquistar el Chevrolet Detroit Grand Prix, una victoria de enorme valor que refuerza todavía más su liderato en el campeonato y lo acerca a un nuevo hito histórico. El piloto español de Chip Ganassi Racing consiguió su cuarta victoria de la temporada tras una carrera extremadamente exigente, marcada por las estrategias cambiantes, las constantes banderas amarillas y la compleja gestión de los neumáticos.