Antes de la celebración ya sabía que no iba a ser una noche cualquiera. Cuando llevas tantos años compartiendo amistad con María López Miralles, ves con cierta emoción cómo el trabajo, la constancia y la pasión acaban teniendo recompensa. Y el 25 aniversario del Salón Bonanova no era simplemente una fiesta; era el reconocimiento a una trayectoria profesional excepcional y a la capacidad de mantenerse durante un cuarto de siglo en uno de los sectores más exigentes y competitivos que existen: el de la belleza.