El origen de Colón más allá del ADN, del investigador Carlos García-Delgado, reabre el debate sobre el lugar de nacimiento de Cristóbal Colón, y lo sitúa en España.
- La Fundación Madina Mayurqa, en colaboración con la Asociación Cultural Cristóbal Colón, ha presentado esta nueva publicación en un acto que ha tenido lugar en el Hotel URSO de Madrid.
- El libro forma parte de la colección La Foradada y ha sido editado por José J. de Olañeta con el apoyo de la Fundación Madina Mayurqa.
- En la publicación, el Doctor en Ingeniería Industrial, escritor y arquitecto Carlos García-Delgado invita al lector a un recorrido a través de quince hechos probados que se muestran incompatibles con la tesis más aceptada sobre la procedencia del Descubridor.
- “Nadie, hasta hoy, ha podido probar que Colón fuera genovés. No existen pruebas científicamente rigurosas. Sí existen, en cambio, pruebas de que Colón no podía ser el hijo de un lanero genovés”, explica Carlos García-Delgado.

Asociación Cultural Cristóbal Colón - Fundación Madina Mayurqa
La Fundación Madina Mayurqa, en colaboración con la Asociación Cultural Cristóbal Colón, presenta El origen de Colón más allá del ADN. Análisis crítico de la tesis genovesa a la luz de quince hechos históricos, un libro del investigador Carlos García-Delgado que reabre el debate sobre el lugar de nacimiento de Cristóbal Colón.El libro se ha dado a conocer en un acto que ha tenido lugar en el Hotel URSO de Madrid y en el que han participado Carlos García-Delgado, autor de la publicación, Pablo Carrington, vicepresidente de la Fundación Madina Mayurqa; y Antonio Obrador, presidente de la Fundación Madina Mayurqa. El evento también ha contado con la presencia de Gabriel Verd, investigador y presidente de la Asociación Cultural Cristóbal Colón; Cristóbal Colón de Carvajal, Duque de Veragua, Presidente de Honor de la Asociación Cultural Cristóbal Colón y descendiente directo del Descubridor; y María Obrador, portavoz de la Fundación Madina Mayurqa.
Durante la presentación, Carlos García-Delgado – arquitecto, doctor en Ingeniería Industrial por la Universitat Politècnica de Catalunya y autor de numerosas publicaciones- ha explicado cómo el libro invita al lector a un apasionante recorrido a través de quince hechos probados que se muestran incompatibles con la tesis más aceptada sobre la procedencia de Cristóbal Colón: que era genovés.
El libro recuerda, de esta manera, hechos históricos como el tratamiento de Don que los Reyes Católicos daban a Cristobal Colón, algo reservado estrictamente a la nobleza (“es más que improbable que un genovés desconocido hubiera recibido este tratamiento”). O como en las famosas Capitulaciones de Santa Fé -el contrato que los Reyes Católicos firman a Cristobal Colón para la expedición del descubrimiento- los reyes nombran a Colón Almirante, Gobernador General y Virrey, cargos que estaban reservados a la alta nobleza, por lo que resulta poco creíble pensar que se le podrían otorgar al hijo de un lanero o tabernero genovés que todavía no había descubierto nada, tal y como plantea la ‘teoría genovesa’.
Otro dato decisivo que Carlos García-Delgado analiza en la publicación es el hecho de que las normas reales de Castilla prohibían a un extranjero no naturalizado acceder a cargos públicos, así que un genovés no naturalizado no habría podido acceder a los cargos de Almirante, Gobernador General y Virrey, un dato crucial para acotar la procedencia de Colón.
Estos son solo algunos de los quince hechos que Carlos García-Delgado analiza en profundidad y que ponen de manifiesto que no existen argumentos científicos que respalden la hipótesis del origen genovés de Colón. “Nadie, hasta hoy, ha podido probar que Colón fuera genovés. No existen pruebas científicamente rigurosas. Sí existen, en cambio, pruebas de que Colón no podía ser el hijo de un lanero genovés”, explica el autor.
A raíz de los datos investigados Carlos García-Delgado afirma lo siguiente: “La sentencia ‘Colón era genovés’ debe ser sustituida por esta otra: no sabemos dónde nació Colón, pero podemos afirmar cuatro cosas: (a) que no era genovés ni era hijo de un lanero; (b) que tenía un ascendiente noble; (c) que no nació en 1451 sino hacia 1459; y (d) que su origen se sitúa en algún enclave de habla dominante no castellana ni italiana, del ámbito que tenía la Corona de Aragón en 1492; es decir: el Principado de Cataluña, el Reino de Valencia o el Reino de Mallorca. En uno de estos ámbitos está sin duda el origen de Colón”. “Y entre esos tres, lo argumento en mi libro, el más probable, el que cuenta con más indicios a su favor, es sin duda el tercero”, concluye.
El origen de Colón más allá del ADN forma parte de la colección La Foradada y ha sido editado por José J. de Olañeta, con el apoyo de la Fundación Madina Mayurqa. La contribución de la Fundación a trabajos de este tipo se enmarca en su compromiso con los proyectos culturales y de investigación histórica de Mallorca, y tiene por objeto generar nuevos conocimientos y reflexiones en torno a la isla y/o sobre personajes de relevancia relacionados con Mallorca, así como abrir nuevos diálogos históricos de interés para la sociedad.

Carlos García-Delgado
Carlos García-Delgado ha sido profesor en las Escuelas Técnicas Superiores de Arquitectura e Ingeniería Industrial de Barcelona, miembro del equipo redactor del Anillo Olímpico y del Estadio Olímpico de Barcelona, y autor de destacadas obras de referencia sobre historia de la arquitectura y el urbanismo. Algunas de sus publicaciones más conocidas son El yo creativo, Queridos mallorquines y Queridos catalanes, estos dos últimos publicados bajo el pseudónimo Guy de Forestier.
Fundación Madina Mayurqa
Motivada por el convencimiento de que preservar sus tradiciones no es un acto nostálgico, sino un ejercicio de identidad, la Fundación Madina Mayurqa se creó como un proyecto de conservación del patrimonio mallorquín en diferentes vertientes y de divulgación de cultura.Uno de sus principales objetivos es actuar como un puente que conecte el pasado con el presente para inspirar el futuro. Su misión es proteger y difundir el patrimonio histórico y tradicional de la isla a través de proyectos de preservación del patrimonio arquitectónico y medioambiental.
Consciente de que la cultura en todas sus vertientes es la fuente de conocimiento que vertebra nuestra sociedad, la Fundación también tiene como eje principal la realización de eventos culturales internacionales de primer nivel en la isla, como el Festival Cap Rocat, así como actuar de impulsor del talento de nuestra tierra y contribuir a proyectos sociales.
Con esta tarea, contribuye a mantener viva la identidad mallorquina ya asegurar que el legado de la isla siga siendo valorado y respetado por sus futuras generaciones.
El origen de Colón más allá del ADN, El mito genovés de Cristobal Colón
Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio
Albert Einstein
Galileo Galilei tuvo que soportar la estulticia ajena cuando doctos profesores de la universidad de Pisa se negaron a mirar por su catalejo para comprobar con sus propios ojos que era la Tierra la que daba vueltas alrededor del Sol. En una carta dirigida a su amigo Johannes Kepler, escribe: Mi querido Kepler, ¿qué dirías de los eruditos aquí presentes, quienes, inflados por la obstinación de la serpiente, se han negado rotundamente a lanzar una mirada a través del telescopio? ¿Qué haremos con esto? ¿Reímos o lloramos?
La razón por la que aquellos eruditos se negaron a mirar por el catalejo es sencilla: temían que los hechos echaran por tierra sus creencias. Esos profesores, de los que hoy no conocemos ni sus nombres, han hecho sin embargo escuela. Algunos de sus herederos mantienen, con empeño de fervorosos creyentes, que aunque no exista un solo documento a lo largo de la vida de Colón donde se le llame Colombo y aunque, no exista un solo documento escrito por Colón en una lengua italiana, Colón era italiano y se llamaba Colombo.
La leyenda genovesa -permítanme llamarla así puesto que nadie ha podido probar que responda a un hecho cierto- sostiene que Colón nació el año 1451 en Génova y era hijo de un lanero que respondía por Domenico Colombo. Esta leyenda tiene su punto de partida en un testamento de 1498 que contiene evidentes contradicciones y cuya autenticidad no está probada, y se ve impulsada en la Italia del siglo XIX por el fervor patriótico que alentó su proceso de unificación. Se trataba de mostrar al mundo que el protagonista de la hazaña, a pesar de que su apellido mil veces documentado era Colón, Colom o Colomo, pero nunca Colombo, y a pesar de que no redactó un solo escrito en una lengua italiana –hasta las cartas a sus hermanos las escribió en castellano-, se trataba de mostrar, digo, que era italiano. Y así, en 1823 el Ayuntamiento de Génova editó una colección de documentos –muchos de ellos sin relación probada con Cristóbal Colón- bajo el pomposo título Códice Diplomático Colombo-Americano, Ossia Raccolta di Documenti Originali e Inediti Spettanti a Christoforo Colombo. Y en 1892, en plena euforia patriótica y para celebrar el cuarto centenario del descubrimiento, se imprimió otra recopilación títulada Raccolta Completa Degli Scritti di Christoforo Colombo Ad Illustrare e Documentare la Scoperta dell´America. Esta Raccolta fue enriquecida a partir de 1930 por orden de Benito Mussolini, que llegó a promulgar un edicto decretando que Colón era genovés sin que los historiadores españoles -quien calla otorga- salieran al paso de las incongruencias que allí aparecían y que fueron difundidas urbi et orbi.
La tesis genovesa fue asumida por especialistas americanos y europeos, y el genovés Paolo Emilio Taviani (1912-2001), ministro en varios gobiernos de la República de Italia, publicó en 1974 el libro Cristoforo Colombo, la genesi della grande scoperta, donde expuso extensamente sus razones sin aportar un solo argumento concluyente. Taviani sin embargo afirma, rotundo, que la cuestión del origen de Colón está definitivamente resuelta (…), todas las fábulas han sido destruidas por la crítica histórica (…) y los científicos del todo el mundo reconocen que Colón era genovés.
Asombra que una tesis –Colón era el hijo de un lanero genovés- tan cargada de incoherencias haya sido tan ampliamente asumida. El hecho cierto es que nadie, hasta hoy, ha podido probar que Colón fuera genovés. Si existiera una prueba científicamente rigurosa, se habrían terminado las discusiones. Pero existen en cambio pruebas de que Colón no podía, bajo ningún concepto, ser el hijo de un lanero genovés. Enunciaré algunas.
1. Cuando, el 17 de abril de 1492, los Reyes Católicos firman a Colón el contrato -Capitulaciones de Santa Fé- para la expedición del descubrimiento, tratan a Colón de Don. Ese tratamiento estaba, en aquel momento, estrictamente reservado a la nobleza y las autoridades eclesiásticas. En modo alguno habría recibido ese tratamiento un desconocido genovés al que todavía no se le conocía ningún mérito como descubridor.
2. En el mismo documento, los reyes nombran a Colón Almirante, Gobernador General y Virrey. Estos cargos estaban también reservados a la alta nobleza, y el cargo de virrey –que hasta ese momento era exclusivo de la Corona de Aragón- se asignaba a personas próximas a la realeza. Como la propia palabra indica, las atribuciones de un virrey eran similares a las del monarca. La idea de que estos cargos pudieran ser otorgados al hijo de un lanero o tabernero genovés sin mérito alguno conocido, raya el absurdo.
3. Las leyes de Castilla prohibían taxativamente a un extranjero no naturalizado acceder a cargos públicos. Un genovés no naturalizado (así era el Colón de la leyenda) no hubiera podido por tanto, en modo alguno, acceder a los cargos de Almirante, Gobernador General y Virrey. Pero Colón accedió a esos cargos. No podía, por tanto, ser genovés. En 1492 sólo una clase de extranjeros –los naturales de la Corona de Aragón- podían acceder a cargos públicos en Castilla; y este será un dato crucial para acotar la procedencia de Colón.
4. El 13 de mayo de 1492, tras la firma del contrato pero meses antes de que zarpara la expedición, los Reyes Católicos nombran al hijo mayor de Colón, Diego (de trece años de edad), paje del príncipe heredero Juan, hijo de los Reyes Católicos y aspirante por tanto a ocupar el trono de las Coronas de Castilla y Aragón, dos de las más poderosas de Europa en aquel momento. Este cargo –paje de príncipes o reyes- estaba asimismo reservado a la alta nobleza. Es impensable que pudiera acceder a tal honor el hijo de un genovés al que no se le conocía ningún mérito.
5. Entre la multitud de escritos de Colón, persona culta que escribía correctamente en castellano y en latín, no existe uno solo escrito en una lengua italiana. Y la única vez que lo intentó –en unas anotaciones al margen del libro Storia di Plinio- muestra un absoluto desconocimiento de alguna lengua italiana. Hasta las cartas a sus hermanos –a los que la leyenda genovesa también supone genoveses- las escribe en castellano.
6. Entre los innumerables documentos conocidos coetáneos de Colón –escritos por él mismo o por otros-, no existe ni uno solo donde se le llame Colombo. Colón recibe los nombres Colón, Colom, y, alguna vez, Colomo. Jamás, a lo largo de su vida, nadie le llamó Colombo ni él mismo firmó nunca con ese apellido.
7. La idea defendida por algunos genovistas de que el apellido Colón es una castellanización del italiano Colombo no puede ser más carente de lógica. Cuando se castellaniza una palabra es porque algún sonido de esa palabra no existe en castellano. Así, por ejemplo, el apellido catalán Castell se castellaniza como Castel porque en castellano no existe la terminación en elle y a muchos castellanos les resulta difícil pronunciarla. Pero ¿Colombo? ¿Qué problema habría en pronunciar Colombo? Muchos italianos de esa época –Berardi, Nero, Rabata, etc- mantuvieron sus apellidos intactos en Castilla porque eran perfectamente pronunciables. Lo mismo habría ocurrido con Colombo.
8. Fray Bartolomé de las Casas conoció personalmente a Colón y deja dicho en su Historia de las Indias (1517) que Colón no era castellano porque su acento le delataba y porque no usaba con propiedad el significado de algunas frases. Podemos pues dar por hecho que Colón no era castellano. Pero, como ya hemos dicho, el no-castellano Cristóbal Colón tampoco podía ser genovés puesto que accedió a cargos públicos en Castilla, como Almirante, Gobernador General y Virrey, vedados por ley a extranjeros. No era por tanto genovés y tampoco castellano.
9. Ni siquiera el año de nacimiento de Colón que propone la tesis genovesa -1451- concuerda con fuentes documentales contrastadas. En efecto: en su carta a los Reyes Católicos escrita desde Jamaica el 7 de julio de 1503 (Relación del Cuarto Viaje), Colón afirma que entró al servicio de los reyes a la edad de veintiocho años. Pues bien. Si hubiera nacido en 1451, habría cumplido veintiocho años en 1479. Pero sabemos (a) que en ese año Colón residía en Portugal y precisamente hacia esa fecha contrajo matrimonio con Felipa Moniz de Perestello. La supuesta fecha de nacimiento -1451- es pues matemáticamente errónea.
Dejemos pues de afirmar que Colón era genovés. No existe prueba ni argumento científico que respalde tal aserto. Se puede probar, en cambio, lo contrario: que la leyenda es falsa. Colón no podía ser genovés, no podía ser de origen humilde, y no podía haber nacido en 1451. El Colón italiano es una leyenda más próxima al cuento de Cenicienta que a una realidad científicamente probada.
Carlos García-Delgado
Doctor ingeniero industrial / arquitecto
Autor del libro El origen de Colón, más allá del ADN
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Fotografía: Presentación El origen de Colón más allá del ADN © David Mudarra.